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Las Casitas
Nuestras casitas fueron dormitorios de los trabajadores. Adentro,
se pueden ver aún las pilastras de madera para las hamacas
los cuales han sido dejados empotrados en las paredes. Uno de los
edificios fue una vez usado como la escuela de la localidad.
Ahora las casitas han sido restauradas. Dzalbay, nombrado
como el pájaro carpintero local, tiene una recamara luminosa
y cama doble. La estancia para sentarse tiene dos camas sencillas
adicionales las cuales pueden servir como sofás. Flor de
Mayo, nombrada como la Flor del mismo nombre, es una casa ligeramente
más pequeña, pero también tiene una amplia
recamara con una cama doble y dos camas sencillas.
Ambas casitas tienen baños nuevos, espaciosos y amplios
con regaderas, sus propias terrazas, jardines y vistas de algunas
de las hectáreas no trabajadas de la hacienda.
Las casitas están amuebladas con herrería artesanal,
muebles de mimbre hechos en Yucatán, armarios antiguos, ventiladores
de pie y de techo, puertas de madera renovadas con protección
en las ventanas, arte de Alberto Castillo y, por supuesto, ¡hamacas!.
Las casitas están localizadas una junto a la otra enfrente
de la Casa de Máquinas. Proveemos servicio
de limpieza cada dos días para ayudarle de mantener su casita preciosa y limpia.
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